lunes, 26 de noviembre de 2012

EL ROMANTICISMO ETERNO EN LA CALLE CORRIENTES


Pocos estilos musicales han sobrevivido a las modas, se han reciclado y renacieron una y otra vez como si se tratara de un estreno. Nuevas generaciones lo descubren y siempre está vigente.
 
La historia cantada y contada del género más romántico de todos los tiempos, se presenta en un espectáculo en plena Avenida Corrientes. “CUANTA HISTORIA ESTE BOLERO” pretende entre música, anécdotas, relatos y curiosidades de las canciones y sus autores, llevar al espectador a un viaje en el tiempo. Su nacimiento y expansión en Cuba, la llegada a México y su conquista al mundo con una cuidada selección de los títulos más famosos y sus distintas versiones musicales.

Autores e intérpretes fundacionales del género como el de Agustín Lara, Roberto Cantoral, el Trío Los Panchos, Armando Manzanero o Chico Novarro, son evocados entre curiosas y emotivas  anécdotas.

Bajo la dirección musical de Marco Hernández, secundado por músicos con amplia trayectoria en el género, y presentando a Nadiah Demarco en su debut estelar, "CUANTA HISTORIA ESTE BOLERO" propone una cita para disfrutar en pareja, en familia o con amigos, y cantar a viva voz las canciones que enamoraron al mundo desde fines del siglo XIX hasta hoy.



ELENCO

NADIAH DEMARCO (voz)
MARCO HERNANDEZ (1º guitarra, voz y dirección musical)
DANIEL RAYNÉR (piano y teclados)
NATALIA GALIK (percusión)
ANGEL “PELUSA” KOBA (percusión)
RICARDO SEMINARIO (bajo)
BETO DEL GAUDIO (2º guitarra)








lunes, 29 de octubre de 2012

LOS ARTISTAS CALLEJEROS Y SU "OBRA" EN EL SUBTE DE BUENOS AIRES

Las bandas de artistas callejeros burlan la seguridad de los subtes, abren puertas de las estaciones o se esconden en los mismos vagones y esperan el momento propicio para pintar con grafitis, en pocos segundos, los trenes. Hoy, más del 70 por ciento de todas las formaciones de las seis líneas y el Premetro están cubiertas con símbolos, dibujos, formas, letras y en algunas ni siquiera puede verse a través de las ventanillas.
De los 567 coches que funcionan en la red, más de 400 están intervenidos con aerosol, según la empresa concesionaria Metrovías. ¿Cómo se explica esta situación? Los artistas callejeros comenzaron este año a reproducir en las formaciones lo que ellos llaman "obras de arte". Aprovechan para ingresar en los talleres donde durante la noche suelen guardar los trenes y en los que hoy hay muy poca seguridad.
Desde el frustrado traspaso de competencias entre la Nación y la Ciudad, el 3 de enero pasado, Metrovías redujo los gastos al máximo para atenuar el rojo financiero que asegura sufrir por la quita de parte de los subsidios al boleto. Primero recortó la limpieza exterior de las formaciones. Luego, la higiene general en los andenes. Inmediatamente, hubo menos seguridad. Y los trenes hoy están a merced de los pintores transgresores.
Para la empresa, hoy es "imposible económicamente" repintar los vagones, ya que les cuesta entre 35.000 y 40.000 pesos remozar a cada uno de ellos. "Lo único que hacemos es mantener despejadas las ventanas del maquinista y el número de formación que es importante por cuestiones operativas, pero no tenemos dinero para limpiar el resto. En todo caso, optamos por colocar esos fondos para mantener el sistema funcionando y seguro", indicaron en Metrovías.
La línea A del subte, con los clásicos vagones de madera que cuentan 100 años, es la más afectada: de los 115 coches que tiene en circulación, el 90% tiene grafitis. "Es una locura. Querés ver en qué estación estás y no podés. Las ventanillas son una pátina gris", dijo Angélica Dondi, de 40 años, usuaria de la histórica línea.
Apenas se alcanza a percibir la presencia de una pasajera en un vagón de la línea B. Foto: Fabián Marelli

En la línea B, el 80% de los 126 coches están cubiertos de grafitis; en la C, el 80 % de los 78 vagones; en la D, el 40% de los coches D Alston y el 90% de los 66 D Fiat; mientras que en la E, el 60% de los 56 vagones.
Hay una sorpresa: ninguna formación de la H tiene pintadas. ¿El motivo? Los grafiteros no han descubierto la forma de entrar a sus cocheras, que tienen mayor seguridad.
Los artistas conjugan una mezcla de rebelión, posiciones políticas y fanatismo hip-hop . Se expresan artísticamente mediante el uso de sprays y marcadores. Cada grafitero tiene su apodo, que puede ser un nombre inventado, o su propio nombre pero deformado, y se acostumbra a usar entre cuatro o cinco letras. Sirpo, Akalove, Shiek, Morbo y Mats, entre otras, son las siglas que hoy están estampadas en el subte porteño.
 
El grafiti, en este caso, al menos respetó los vidrios de las ventanillas. Foto: Fabián Marelli
Las pintadas comenzaron a aparecer en el subte hace años. La diferencia es que hasta el año pasado la pintura era removida apenas se detectaba la intrusión y, generalmente, los vagones no permanecían intervenidos durante más de un día. Hoy Metrovías sólo despinta los vidrios y el número de patente del coche.
El perfil de los grafiteros es de clase media; han estudiado arte y los elementos que utilizan en sus pintadas no son económicos. "En los últimos meses se produjeron algunas detenciones, ya que en las estaciones colocaron sensores de movimiento para detectar a los intrusos. La esencia de los grupos que pintan grafitis es transgredir la ley, por eso algunos suben sus pintadas a Internet, pero luego las quitan para evitar ser aprehendidos", indicaron desde la empresa.
Según los blogs especializados en publicaciones de grafiteros, los artistas antes de pintar un tren "estudian cuidadosamente la zona, verifican si hay algún peligro cerca y, cada uno con sus latas en bolsas o mochilas, están preparados para el descarte y la huida". Los principales exponentes en la Argentina de esta cultura urbana son las crews : Rap Sin Límites (RSL), Defensiva Comunicativa (DefCom), Dementes Flow Crew, Deskiziados Crew (D2K), South Klan (SKC) y Hip-Hop Argentina (HHA). Y los artistas más reconocidos son Amore (Fuerte Apache), Selk (Ciudadela), Next (Lanús) y Kodigo (Tigre).
Y se agrega: "Una vez que la zona está libre es hora de pintar, lo más rápido posible. Existen varios tipos de grafiti en los trenes, el más grande es el Wholecar, que consiste en pintar un vagón entero". Hoy, el subte porteño está invadido de grafitis y no hay planes de quitarlos en el corto plazo

FUENTE: Diario La Nación

lunes, 22 de octubre de 2012

CHAYANNE Y MARC ANTHONY EN VÉLEZ

El puertorriqueño Chayanne y el estadounidense de ascendencia puertorriqueña Marc Anthony, convocaron anoche a unos 30.000 espectadores en el estadio porteño de Vélez para así mostrarse a la altura de la denominación de “Gigantes” con la que bautizaron su encuentro en vivo.
Figuras relevantes de la música latina bailable que le canta a lo romántico sin perder ritmo, este par de intérpretes logró potenciarse y, de la mano de un repertorio plagado de éxitos, multiplicaron sus públicos para construir una imponente velada en Buenos Aires.
Con apenas 15 minutos de demora, Anthony -íntegramente vestido de negro y con gafas- fue el encargado de abrir la noche con el sabor de "Valió la pena", continuando con "Y hubo alguien", "Estoy enamorado" y "Hasta ayer", acompañado en piano por Juanito González.
Con la premisa de acertar en el gusto de la audiencia, el baladista encadenó, durante 75 minutos, 11 hits que terminaron, al igual que en su concierto en solitario del estadio GEBA en marzo pasado, con " Mi gente" y "Tu amor me hace bien".
Desde las 22.40 fue el turno de Chayanne que con "Bum Bum" y "Baila baila" dio inicio a un recorrido por 13 temas que interpretó a lo largo de 65 minutos, un lapso en el que se cambió dos veces de ropa.
Secundado por siete músicos, dos coristas y un cuerpo de cuatro parejas de baile, enseguida entregó un pasaje romántico con "Lo dejaría todo" y "El centro de mi corazón".
Entonces se produjo el primer encuentro entre los dos protagonistas del show, ya que Anthony se sumó a la interpretación de "Un siglo sin ti". Otra vez solo, el también actor arremetió con una seguidilla danzable: "Tu boca", "Guajira", "Salomé ", "Torero " y " Provócame".
Camino a la medianoche, ambos volvieron a unirse para compartir "Ven, dímelo" y " Fiesta en América", otras dos buenas excusas para que la multitud siguiera desatando el baile y el canto.
La unión de Chayanne y Marc Anthony para el tour “Gigantes”, comenzó en Guatemala, pasó por Costa Rica, Panamá, Chile y Bolivia y, después de este exitoso paso por la Argentina, seguirá en Ecuador y en noviembre llegará a Perú y Venezuela.

(FUENTE: Telam)


viernes, 19 de octubre de 2012

LUIS MIGUEL EN BUENOS AIRES: el romance eterno

Ni la lluvia, ni el viento, ni el frío fueron capaces de menguar la pasión hecha canción que el mexicano Luis Miguel asumió en su primer recital en un estadio GEBA colmado, donde comenzó la serie de cinco conciertos al aire libre en Buenos Aires.
La inclemencia del tiempo no impidió que el popular cantante hiciera bailar, cantar y emocionar a miles de fanáticas que desafiaron al clima para disfrutar de la segunda fecha argentina del "Hits Tour 2012", una seguidilla de conciertos que comenzó el sábado en Corrientes y que incluye otros siete recitales masivos.Mujeres de todas las edades, en su mayoría solas y de unos 45 años, formaron fila desde horas tempranas para ver a su ídolo e hicieron que el tránsito se tornara imposible en las inmediaciones del estadio emplazado en el barrio porteño de Palermo. Pasadas las 21.50, con casi una hora de demora, Luis Miguel se hizo eco de los ruegos de un público que con aplausos y gritos pedía que saliera al escenario creyendo, tal vez, que su sola presencia iba a hacer que la tormenta abandonara Buenos Aires.
Y si bien el clima no se apiadó de la multitud, el repertorio de éxitos, de lo más movido a lo romántico en extremo, operó como un bálsamo capaz de disimular la adversidad.
Vestido de riguroso negro, el cantante comenzó a entonar las estrofas de Suave para luego seguir con Si te vas. "Es un enorme placer estar cantando para ustedes esta noche", disparó el mexicano y las fanáticas no pararon de gritar enfervorizadas al escuchar su voz.
Entonces preguntó "¿tienen ganas de calentar la noche?" y aunque admitió que "sé que hay otras maneras de hacerlo", sus canciones despejaron el interrogante planteado.
"Voy a tener el privilegio de cantarles un poco de todo --prometió a las presentes--. Canciones que han hecho suyas a lo largo de todo este tiempo. Gracias por darme la posibilidad de estar esta noche en este escenario". Contigo en la distancia fue el tema que abrió el segmento de lentos que continuó con Se te olvida y No sé tú y a los que la lluvia, molesta hasta entonces, brindó una escenografía perfecta. Enseguida se engancharon títulos como La gloria eres tú, Bésame mucho y Sol, arena y mar, pasajes que permitieron que el intérprete jugara con la voz mientras la orquesta sonaba en plenitud. Luego, ofreció Un hombre busca a una mujer y con la sentida Cuestión de piel añadió condimentos dramáticos al entonarla con una mano en el bolsillo, la cabeza gacha y la voz quebrada.
En un vertiginoso viaje a su pasado, Luis Miguel rememoró viejos temas como Oro de ley, Esa niña, Palabra de honor y Entrégate, para rematar ese bloque de clásicos con La incondicional. Promediando el show, se quitó el saco del traje y compartió con Frank Sinatra, a través del video, la balada Fly with me, en el prólogo de un tramo internacional que llegó hasta los tangos Por una cabeza, Volver, Uno y El día que me quieras, que sumaron a una pareja de baile y a un bandoneonista También salpicado por la lluvia, lo que lo obligó a secarse la frente, asumió Dame tu amor y Yo te necesito y piropeó a la audiencia con la frase: "Son increíbles, son una maravilla. Ustedes han cambiado mi vida. Gracias" (FUENTE: TELAM)


jueves, 4 de octubre de 2012

LOVE ME DO - A 5 décadas del comienzo de la Beatlemanía

Los últimos meses de 1962 fueron tiempos de crisis, de grandes titulares de diarios en letra catástrofe. En la Argentina todavía eran fuertes los ecos de los enfrentamientos entre distintas facciones de las Fuerzas Armadas y en octubre el mundo entero se conmocionó con la Crisis de los Misiles, que acercó a la humanidad a la guerra nuclear, o con las trascendentes decisiones del recientemente inaugurado Concilio Vaticano II. Los padres de todas partes, en cambio, se horrorizaban ante los efectos que en los recién nacidos había provocado una droga de uso masivo, la talidomida.
En medio de tanto miedo y de tantos graves sucesos, seguramente pasó inadvertida una noticia ocurrida en el corazón de Gran Bretaña. El 5 de octubre de 1962 salió a la venta el primer simple oficial de un grupo de Liverpool, Los Beatles, con "Love Me Do" en la cara A y "P.S. I Love You" en la cara B; unos días después, el 24 de octubre, entró en los charts británicos, en el puesto 27. El tema principal, "Love Me Do", había sido compuesto en su mayoría por Paul McCartney en tiempo de rateadas del colegio secundario.
John Lennon le había ayudado con la parte media de la canción, que fue grabada en dos versiones el 4 y el 11 de septiembre del año anterior, en los estudios de Abbey Road de EMI N° 2, en St John's Wood. La primera versión del tema exigió 17 tomas hasta que George Martin, el flamante productor del conjunto, estuvo conforme con lo que escuchaba.
Y aquí viene la primera ironía. El baterista original de los Beatles, Pete Best, había sido dejado de lado para esas sesiones del primer simple oficial para EMI, supuestamente por no ser considerado lo suficientemente bueno en los tambores por los técnicos del estudio de grabación. El propio Best nos contó en persona, muchos años después, que ésa no fue la verdadera razón de su fulminante salida de la banda. Tendemos a creerle porque el propio George Martin no parecía tampoco conforme con la forma en que su reemplazante, Ringo Starr, se las arreglaba con la batería y así decidió, por si las moscas, tomar los servicios de un músico de sesión, el baterista Andy White, para la segunda sesión de grabación del tema, el 11 de septiembre.
Así, en esa ocasión White se encargó de la batería, y Ringo se limitó a tocar una pandereta, mientras que para el lado B, "P.S. I Love You" (también otro tema mayormente escrito por Paul en 1961 al que Lennon había ayudado con parte de la letra), Ringo se tuvo que conformar con las maracas. Para colmo, esa versión, la de Andy White en la batería, sería la que saldría finalmente en el simple.
"Love Me Do", una cancioncilla de melodía contagiosa y un ritmo sencillo (sencillísimo, en realidad), tenía una frescura y una inocencia que contagiaba al oyente, por más cínico y calificado que éste fuera. La letra, inocentona, no pasaba de la habitual en las canciones de amor para adolescentes. Steve Turner, en su magistral A Hard Day's Write (donde analiza el origen de las grandes canciones de los Beatles), señala que en este tema Paul repetía 21 veces la palabra "love", así como que la canción se veía enriquecida por la armónica introducida por John, muy inspirado por entonces con la manera de tocar este instrumento de Delbert McClinton, que se había lucido en el hit de ese año "Hey Baby", de la estrella norteamericana Bruce Channel. Según cuenta Turner, John había conocido en persona a McClinton en junio de 1962 en el Tower Ballroom New Brighton, donde Los Beatles tocaron con Channel. John había literalmente ametrallado al músico a preguntas sobre la armónica y sus secretos para tocarla.
Las armonías vocales de "Love Me Do" eran frescas, pero no demasiado originales para tiempos en los que los oídos se hallaban acostumbrados a los intrincados coros de los gupos de doo-wop y de los conjuntos de las vocalistas de color (que los mismos Beatles admiraban) como las Ronettes o las Shirelles.
Al lado de esas bellezas, el corito de Los Beatles parecía hasta inocuo. Pero, sin embargo, no lo era tanto.

FUENTE: DIARIO LA NACION Y FOTOS DE ARCHIVO

lunes, 1 de octubre de 2012

EL DISCO COMPACTO: 30 años de música

El CD, el disco compacto que arrinconó al vinilo hasta convertirlo en material de coleccionista, cumple 30 años desde que, de la mano de Sony y Philips, desembarcó en el mercado y llevó la revolución digital al mundo del audio.

El 1 de octubre de 1982 salía a la venta en Japón el primer reproductor comercial de discos compactos, el CDP-101, un aparato que costaba 168.000 yenes (unos 1.680 euros), pesaba nada menos que 7,6 kilos y tenía una denominación ("101") que era un homenaje al sistema digital binario de ceros y unos. El lanzamiento estuvo acompañado de la publicación de 50 títulos en CD de todo tipo de música por parte de CBS/Sony y Epic/Sony, desde Mozart o Beethoven hasta Simon & Garfunkel, Julio Iglesias o Billy Joel, cuyo álbum “52nd Street” es hasta hoy considerado por muchos el primero comercializado en este formato.
El desembarco del disco compacto en un mercado dominado entonces por los LP y cassettes había comenzado a gestarse en 1979, cuando la japonesa Sony y la holandesa Philips decidieron colaborar para crear un nuevo soporte que permitiera llevar a los hogares el audio digital.
Ingenieros de las dos empresas ya habían trabajado anteriormente en prototipos, los de Sony con acento en la codificación y lectura y los de Philips en el sistema óptico (el grupo holandés llegó a lanzar en 1975 su Laservision, que resultó un fracaso comercial).
La alianza entre las dos empresas permitió que para abril de 1982 se pusiera en marcha la primera línea de producción en masa de CD en una planta de la provincia de Shizuoka (centro de Japón), con vistas al estreno en el mercado de este soporte seis meses después, con un éxito que ninguna de las dos empresas había imaginado.
El tamaño del CD estuvo determinado por el de los populares cassettes (formato creado por Philips a principios de los años 60), que en diágonal tenían 11,5 centímetros, una medida manejable que la firma holandesa consideró debía ser también la del diámetro del CD.
En ese tamaño podía entrar una hora de música grabada, pero Sony insistió en aumentar medio centímetro el tamaño final del disco compacto, hasta sus 12 centímetros actuales, para que entrasen 74 minutos.
La causa de esta ampliación no está clara, aunque una de las explicaciones más populares es la que asegura que, aunque él nunca lo hubiera imaginado, en la duración estándar del CD tuvieron mucho que ver Ludwig van Beethoven y su novena sinfonía.
Al parecer, Sony insistió en que en un disco compacto debía entrar cualquier pieza de música clásica, y se tomó como referencia la novena de Beethoven -hoy Patrimonio de la Humanidad- en una de sus versiones más largas; se cuenta también que ésta era la pieza favorita del entonces vicepresidente del grupo japonés, Norio Ohga.
En cualquier caso, ambas firmas coincidían en que el nuevo disco debía ser fácil de llevar, por lo que Sony hizo todo un estudio en Asia, Europa y América para comprobar el tamaño medio de los bolsillos de las chaquetas y confirmar así que el CD de 12 centímetros entraba sin problemas.
El pequeño disco tuvo tal éxito, que para finales de 1984 Sony ya había lanzado el primer reproductor portátil de CD, el “discman” D-50, y para 1986 la producción anual de discos compactos alcanzaba ya los 45 millones de unidades, muy por encima de los discos de vinilo. Para 1988 se fabricaban ya unos 100 millones de unidades anuales, y para 1992 la cifra había ascendido a 300 millones.
Para el año 2007, 25 después de su nacimiento, se habían vendido ya más de 200.000 millones de CD en todo el mundo, pese a que ya entonces la creciente popularidad de otros formatos le estaba comiendo terreno.
Hoy en día, el uso cada vez más frecuente de soportes más pequeños que permiten almacenar descargas se refleja en la producción de países como Japón, que en 2011 fabricó algo más de 196 millones de CD, frente a los casi 330 millones de hace diez años.
Con motivo del 30 aniversario de la entrada del CD al mercado, Universal Music ha lanzado esta semana en Japón una serie especial de CD que incluye, como no podía ser de otro modo, la novena sinfonía de Beethoven en homenaje a su influencia en el disco que marcó una nueva una era en el audio.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Y UNA NOCHE VOLVIÓ EL PIANISTA...

Las modas tienen la magia de convertir lo viejo en nuevo, lo corriente en novedoso, lo vulgar en cool. De esta manera costumbres, prendas de vestir y muchas cosas más, entre ellas la música, quedan atrapadas por la “fiebre de consumo”.

Una vez en el viejo canal 9 en uno de mis encuentros con el maestro Pancho Nolé, director de la orquesta estable de la emisora, a quien tuve el gusto de conocerlo en los años 90 en el programa “Finalísima” conducido por el recordado Leonardo Simons, hablando de nuestra pasión por la música pero especialmente por este instrumento tan noble como es el piano me confesaba:-Que suerte que podemos rendirle tributo a la música por la música en si misma, despojada de los versos que proponen las canciones. Las melodías son maravillosas-

El gusto por la música comercial orquestada, registrada y vendida por millones de discos en todo el mundo en las versiones de Ray Coniff, Frank Pourcel, Paul Mauriat, Caravelli hasta el piano interpretado por Liberace, supo de su esplendor hasta que su luz se fue apagando entrada la década del 80 con Richard Clayderman como su último gran referente.

Otras modas, otros oídos, captaron los nuevos y viejos sonidos mixturados, versionados o reciclados, desde el hip-hop pasando por el reggaeton, volviendo al eterno bolero o la cumbia, fue la música de los años venideros.

Pero casi sin querer en un reality de la canción, él reapareció. Volvió, sonó y con su melodía acompañó el llanto de los participantes que alcanzaban su sueño de cantar frente a un escenario.

Entonces todo se volvió más intimista y más simple, tan simple como que la emoción no se puede explicar con palabras, gana el talento perdido esperando que alguien los  descubra, ganan los aplausos que muchos imaginaron y por fin una noche ese deseo les fue concedido, y finalmente gana la pasión de quien desde toda su vida junto a su compañero de ruta de 88 teclas, le susurra mientras brotan las notas de su partitura preferida ¡SE HIZO JUSTICIA!

Daniel Raynér